
Sin duda, Colombia vive un momento difícil:
1. Polarización política entre los seguidores del Presidente Uribe y los que creemos que es tiempo de corregir el rumbo tomado por un gobierno al que se le reconocen aciertos, pero que terminó sucumbiendo ante la soberbia de una especie de caudillo y multiples errores de sus ministros y colaboradores políticos. Un rumbo que lleva a Colombia hacia la desinstitucionalización.
2. Un periodo de muy bajo crecimiento económico, con comportamiento recesivo en varios sectores, así muchos digan que la recesión terminó. El desempleo crece, las exportaciones sufren por la revaluación y la situación económica global, el recaudo de impuestos se reduce como consecuencia de la menor actividad económica, el comercio y la industria viven una difícil situación, y el país no tiene plata: Deficit fiscal que algunos proyectan terminará en 3% o 4% para este año.
3. Una situación social igualmente difícil no sólo por el desempleo, sino por el delicado diagnóstico del sector de la Salud, la falta de dinero para aumentar cobertura y calidad de la Educación, y la vergonzosa situación de millones de colombianos que en pleno siglo XXI no tienen acceso a agua potable y alcantarillado digno (13% de nuestros compatriotas!).
4. Y el eterno conflicto de siempre: El que enfrenta al estado con las guerrillas.
Pues bien, creo que en esta coyuntura el Partido Verde es una colectividad en la que se privilegia tres cosas importantes que TENEMOS que incorporar en el próximo gobierno si queremos empezar a superar tantas taras de nuestra sociedad:
* El valor de la igualdad social
* La educación de calidad y en buena convivencia ciudadana como motor de desarrollo económico y social.
* Y el combate a la ilegalidad para acabar con nuestros grandes problemas de violencia y corrupción a todo nivel (incluyendo “lafar”).
En los últimos años, los gobiernos nos han vendido la idea de que las FARC son la causa de todas nuestras desgracias. Y que acabando con la cabeza de esa culebra venenosa y maligna, Colombia se encaminará hacia el progreso y hacia el inminente estado de ser una verdadera potencia económica latinoaméricana. Esto se refleja en el pensamiento de algunos que dicen que Antanas Mockus sería un gran Presidente pero en 4 u 8 años cuando hayamos exterminado a las FARC. ¿De veras? Yo creo que estas personas son un poco ilusas. Muchos de ellos eran los mismos que creían que en el 2006 las FARC ya no existirían, después de 4 años de plomo. Pero helas aquí después de, no 4, sino 8, vivitas y coleando… Uribe se va, las FARC se quedan. Claro que se han debilitado, pero cabe reflexionar porque después de 8 años de desprestigio, miles de campesinos siguen enrolados en las FARC, dispuestos a luchar por una causa, que muchos de ellos en el fondo, sabrán precisamente que NO es una causa ideológica.
Las FARC no es la causa de nuestras desgracias estructurales. Es la consecuencia.
Claro, las FARC son los causantes de secuestros y atentados… pero eso son coyunturas. Acciones puntuales de un grupo violento.
Las FARC existen porque existe el Narcotráfico, y porque existe gente dispuesta a vivir del Narcotráfico. Algunos porque alegan que no tienen más opción debido a la falta de inversión social de un estado indolente que los abandona. Sin embargo, otros viven de eso porque saben que es uno de los mejores negocios del mundo. Punto.
Ahí tenemos dos reales problemas: Abandono social del estado y convivencia con la ilegalidad.
Antanas Mockus plantea la lucha contra la ILEGALIDAD estructural del país. No sólo contra las FARC. Pero esa ilegalidad SI incluye a las FARC. Sin embargo, el Narcotráfico es el papá de las FARC. Y si se quiere aplastar la cabeza de ese grupo guerrillero, pues si, hay que perseguir a Cano (con presión militar, presión financiera y tecnología), pero teniendo claro que la real cabeza de las FARC son el narcotráfico, no Cano. Mucho menos Chávez
La unión con Sergio Fajardo, crea un enfasis aún más poderoso en la educación: Una herramienta que catapultó a Corea del Sur a ser un país admirado y profundamente prospero después de (hace sólo 50 años) tener un tamaño economico muy parecido al de nuestro país. Nadie duda hoy en día cuál de las dos Coreas es la rica y cuál es la pobre. En Corea del Norte, en contraste, siguen con el caudillismo y luchas ideológicas inertes y violentas en algunos casos. La gran apuesta de Corea del Sur fue el pragmatismo y la educación, en especial educación en CIENCIAS y acento en TECNOLOGÍA.
La inversión social buscando una sociedad más IGUALITARIA, un cambio CULTURAL y la EDUCACION como base del desarrollo pueden llegar a ser muy potentes junto con todas las formas de presión social, militar y policial contra la ILEGALIDAD.

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